Un espacio
nuevo
Duración: 5´20´
2005
“Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús, y lo envolvieron en lienzos y
aromas, según la costumbre judía de sepultar”
Evangelio según San Juan, 19:40
Muestra la imagen de un hombre en la cama con marcas y traumas depresivos,
junto a otros totalmente atípicos (pero acordes con los hechos vividos
en su pasión). Aislado entre sábanas… A partir de un juego íntimo
con las sábanas blancas vemos al artista desnudo asilado entre esos
dos planos flexibles. Las sábanas dividen la pantalla ocultando y
exhibiendo el cuerpo a través de la tela blanca. Estos fragmentos
de carne, al fusionarse con los pliegues, generan imágenes de paisajes
orgánicos, en los que las sábanas le acarician como pensamientos que
divagan. El latido calma ante la abstracción del paisaje interior,
añorando los mundos particulares y la intimidad. Paisajes metafóricos
que conviven con sutiles insertos de imagen de una playa, y en ocasiones,
las sobras de palmeras, alejándole del ruido. Pensamientos que sugieren
el recorrido visual dentro del vídeo entre las arrugas formadas por
el trasiego del cuerpo desnudo.
Pausas sintácticas con las texturas de la sábana. Tras ver el conjunto,
el paisaje, y después, al liberarse el espectador, éste atiende a
los aspectos fragmentados mediante una salida atrás que sigue la pauta
marcada por las sábanas. El artista aislado en sus sábanas recuerda
a un fantasma, o espíritu sin descanso; o a un enfermo que se mantiene
apartado del exterior; o a un feto que retoza añorante del útero,
de la pureza; y grabándose como muestra de un acto de afirmación personal.
El espacio de la cama tratado como un agujero por donde escapar, en
parte claustrofóbico, pero que le sirve al artista/espíritu/paciente/feto
para estar consigo mismo en un aislamiento autoimpuesto y tranquilizador.
Carlos T. Mori